miércoles, 5 de febrero de 2014

¿Y la muerte?

¿Es condenable él deseo de morir? Es él ser humano acaso, él único que desea acabar con su existencia, dar fin a sus días de sufrimiento, entregar la vida por una noble causa, o de forma simple, llegar al fin, terminar, dejar de estar cansado.

Cual sería entonces él pecado de finalizar la propia vida, si fuera por violenta irrupción o por negligencia voluntaria, dejar unas medicinas olvidadas, no ir a cambiar la pila del marcapasos, ¿Que tiene de venerable? O que se puede repudiar...

La naturaleza no siempre se preserva, halla también en él salto a la muerte, la forma de preservar la vida restante, la contradicción esta en: cuando dejar de luchar y cuando morir por algo, cuando descansar o cuando ponerle la cara al abismo.

No se preocupen, detrás de este escrito no hay una intención evidente, solo quiero  pensar porque algunas personas tomaron una decisión, y porque a algunas no se les puede perdonar.

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