viernes, 16 de mayo de 2014

El Ahogado

Una tarde de esas donde las nubes rojas se hacen ver  al lado de las negras y las grises, la familia  a orillas del mar esperan  que pase el tiempo, dorándose la piel, Mamá decide cerrar un poco los ojos, mientras los niños arman castillos de arena a lado de ella, con esa arena dorada que solo aparece en las películas, bajo la sombra de un árbol duerme una siesta.


Al abrir los ojos, la mueven las multitudes en masa que se abalanzan sobre el agua, hacia un solo lugar como los peces atraídos por la comida, ella se percata que algo está sucediendo,  se mueve por curiosidad, pero luego se percata que es algo más que una simple curiosidad "¿que está pasando?" pregunta, le responde alguien entre el público "un ahogado"  no ha visto a sus hijos, así que una premonición angustiosa le llena los pulmones, y la arrastra al centro del mar, así como aquel pequeño que encuentra su fin en brazos de las olas, corre, grita, salta para evadir el agua que la entorpece "mi hijo", y allí esta, en brazos del socorrista "mamá, no me vuelvo a alejar de la orilla", el ahogado está vivo.

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